Hace aproximadamente un año, si hubiera pensado que acabaría en mi terraza haciendo abdominales mientras tomo el sol o saltando a la cuerda en el comedor de mi casa... me hubiera reído de mi misma durante meses.
Hoy, pienso eso, y lo veo como la última solución para conseguir un cuerpo decente. No me preocupo por ser bajita, ni por no tener una cara muy agraciada. Pero si a eso le añades un cuerpo obeso... la cosa cambia.
Defiendo la idea de que hay que mirar en el interior de la persona. Pero admito que yo soy la primera que antes de mirar ahí se fija en el exterior. Y conmigo estoy segura que también lo hacen.
No me siento nada bien ahora. Veo los cuerpos perfectos de chicas que no lo son. Y veo como estoy dejándome, convirtiéndome en algo que yo no era antes. Mi poca fuerza de voluntad me puede. No aguanto más el mirarme en el espejo.
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