Hoy, como cada año he celebrado San Valentín prácticamente sola. Pero la diferencia es que esta vez no me ha afectado. No me siento depresiva ni poco querida. De hecho, estoy bastante a gusto pese a que mañana tengo un examen bastante complicado.
Al salir de clase he decidido hacerme un regalo en honor a San Solterín, santo que celebramos unos poquitos pero que por lo menos no es tan comercial como San Valentín.
Dicen que el chocolate es el sustitutivo del sexo. Las compras son las del amor. Me he comprado una camiseta bastante mona.
Me gustaría que hubieran más días de San Valentín.

No hay comentarios:
Publicar un comentario