Se para la música. La gente mira, me habla. Y yo sonrío, con mechones de pelo sobre mi cara. Mi corazón está hiperactivo, animado para mucho tiempo. Aún quedan corrientes de adrenalina en mi cuerpo. Una droga, la música.
lunes, 7 de marzo de 2011
Dance
Empieza la canción, una vibración fuerte hace cosquillas en todo mi cuerpo. El ritmo, mi cadera sigue el ritmo. Y a ella, se unen las piernas. Movimientos marcados, leves, cogen fuerza poco a poco. Y esa vibración se va contaminando por toda extremidad. Coordinación por el cuerpo, mi cintura transmite el ritmo a mis brazos. Ya no soy yo, estoy dominada por algo, algo que me hace sentir diferente. Moriría en el momento en el que acabara la canción, estoy liberando toda la adrenalina. Yo no necesito más que música. Abro los ojos, y veo a la gente rodeándome. Miro abajo, mis pies descontrolados. Algo me dice : No pares. Y yo le hago caso. Estoy volando sobre la pista de baile al ritmo de las palmas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario